Floyd Mayweather edificó su triunfo en el Estadio T-Mobile contra Conor McGregor con precisión. El semblante de campeón lo acompañó durante los diez rounds que duró el combate. A lo largo de toda la pelea, el estadounidense fue encontrando poco a poco el espacio por donde definir el evento.

La definición llegó en el décimo round. El irlandés intentaba escapar de los precisos golpes de Money, que terminó la faena cuando él quiso. Tras dejar pasar algunas oportunidades en los asaltos previos, persiguió a su contrincante por todo el cuadrilátero para finiquitar el pleito.

Cuando el estadounidense encadenó una serie de golpes que dejaron sentidos al luchador irlandés, el árbitro Robert Byrd se metió en el medio de los dos para decretar el nocaut técnico.

Pasaron casi dos años desde su última presentación contra Andre Berto en 2015. A sus 40 años, decidió subirse al ring nuevamente para afrontar un combate profesional diferente contra un luchador de artes marciales mixtas que no soportó toda la presión de una leyenda del box.

Facebook Comments