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El espejismo de la educación en Honduras. Por Gisele Coto.

La educación en Honduras ha sido motivo de grandes retos y en el sector público, no se ha logrado desarrollar un plan estratégico para su mejora; si bien,  los días difíciles de huelgas de maestros y estudiantes, reclamando aumentos salariales y equipamiento de escuelas y colegios, parecen quedar en el pasado, otros problemas siguen siendo los mismos y se han añadido nuevos.

La educación no ha sido un tema prioritario en gobiernos recientes, les es conveniente no enfocarse en este tema, al mismo estilo de la alegoría de la caverna de Platón, encadenados viendo solo lo que se nos muestra, sin ayudar al estudiante a pensar fuera de la caja, utilizando planes de estudio obsoletos, que deben ser revisados cada año, así de rápido como cambia la tecnología. Existen maestros dedicados que contra viento y marea, cumplen con su misión y hasta donde les permiten sus posibilidades; pero sin las herramientas adecuadas, su tarea se hace más difícil.

En Honduras habitan  2 914,682.00 niños de 3 a 17 años, de acuerdo a los datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y de esa cifra, unos 889,116.00 no estudiarán en ningún centro educativo este año; así mismo la UNAH informó a través de la dirección de ingreso permanencia y promoción (DIPP), que alrededor de 2,500 estudiantes serán inhabilitados en dicha universidad, por falta del pago de 270 lempiras, datos alarmantes en un país donde la educación es necesaria para optar a una vida decorosa.

En días recientes salió publicada la noticia, que alumnos de escuelas reciben sus clases en  precarias condiciones, sin mobiliario, sentados en el suelo y mucho menos sin material didáctico. La educación es uno de los pilares de un país, es imperativo cubrir las necesidades básicas. El programa de merienda escolar en algunas escuelas, sigue adelante únicamente gracias a la colaboración de los padres de familia e instituciones cooperantes, porque hasta ahí han llegado los tentáculos de la corrupción, desviando y quitando ayuda a los que más lo necesitan. Recordemos el famoso caso de los uniformes escolares, que sigue siendo un negocio para algunos inescrupulosos, nuestro sistema educativo ha sido viciado y secuestrado por mercenarios sedientos de lucrarse.

Los planes de nación en el sistema educativo, han sido papel mojado, recuerdo con nostalgia en el tiempo, cuando trabajé en educación media, como preparábamos nuestros planes diarios, los de periodos y anuales,  esperando la visita sorpresa de los inspectores, profesores de experiencia, que además de revisar nuestros planes de clases, nos observaban parados en la puerta de las aulas y luego, venían las famosas recomendaciones; aquel era un control que funcionaba, porque teníamos presión por la excelencia y no queríamos salir mal en las evaluaciones que podrían perjudicar nuestra carpeta profesional, a la institución, ni mucho menos, al alumno.

La clase de moral y cívica era bien enfocada, se podía convertir en una clase de debate de temas actuales, valores que engrandecen una nación o el antiguo trabajo educativo social, en el cual se realizaba en dos partes: ayuda a una escuela pública y la parte del medio ambiente con tareas de reforestación. Hoy en día con el tema de la alfabetización, hay muchos contratiempos y se ha convertido en una carga extra para los estudiantes, sin verdaderamente tener buenos resultados. Toda reforma debe ser bien estudiada, adaptada según la necesidad por regiones de una   honesta labor social, no en un pago por derecho a graduación.

El sector público y privado de la educación no van de la mano, hay una diferencia abismal, creo firmemente en la inclusión de varios sectores de la sociedad y de diferentes regiones del país a la hora de elaborar y revisar  planes de estudio que tengan como meta no sólo la enseñanza sino el ayudar a las ciudades o comunidades  que están necesitadas, con acciones inmediatas. Se debe hacer énfasis en poner personas calificadas para los puestos de decisión, asombra ver el nombramiento del nuevo ministro de educación  el ingeniero Arnaldo Bueso,”zapatero a tus zapatos”, se percibe más un clientelismo político o amarre de poder y no el  interés por un buen funcionamiento en esa secretaría, aunque ya nada nos sorprende. Ante esos escenarios, no nos queda más que, apoyar instituciones sin fines de lucro, buscar herramientas en internet para fortalecer conocimientos, donar libros a escuelas y seguir exigiendo mediante los medios de comunicación y redes sociales el cumplimiento del deber del estado.

Existen brillantes profesionales, que hacen labores titánicas para implementar nuevas y vanguardistas técnicas de estudio en todos los niveles educativos, ellos se convierten en luces en la oscuridad, para que nuestra educación no sea un espejismo.

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