LA POLÍTICA Y MI EXPERIENCIA. Por Roberto Antonio Paíz.

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Un grupo de jóvenes políticos, Eduardo Martell a la cabeza, lleno de ilusiones y apostando por hacer algo nuevo, me invitaron a formar parte de su equipo. Mi respuesta fue sí. Ellos vieron cualidades y un buen hombre, que por cierto no solo lo creo sino que lo siento. Pertenezco a una familia en la que nos formaron con grandes valores: Tener un corazón grande para amar. La protagonista de dicha acción es una mujer con los pies en la tierra, formada en la agitada y dolorosa experiencia de la vida.

Comenzamos y sin conocer nada de una actividad ampliamente criticada, la política, dimos nuestros primeros pasos. Varias personas se me acercaron con ideas, conocedores en parte de dicha actividad me fueron aconsejando. El camino fue lento y haciendo caminos. Aparecieron varias personas con una experiencia grande y así íbamos avanzando. Conocí comunidades que están deseosas de encontrar oportunidades por salir adelante, encontrar salidas a sus necesidades. Un simple encuentro, que no permite conocernos del todo, ni ellos a mí y ni yo a ellos, aunque no hace falta que le digan a uno que les hace falta, por favor es obvio, están sumidas en la pobreza.

Los meses fueron pasando y, me di cuenta, que la única riqueza que yo tengo son mis amigos, las personas conocidas y que saben, como soy y lo que he dejado en sus corazones, a través del don más precioso que tengo: La Palabra. Gracias a Dios, que no sacrifique nada, ni dinero, ni amistades, ni a Dios. Tuve tiempo para todo. Claro que le dediqué mucho tiempo para pensar e idear, qué hacer y qué debería hacer un Alcalde. Siento que no hay que esforzarse mucho, lo que hay que hacer es estar con la gente y ser un facilitador. Ahí debe estar el éxito. Hacer y no gastar en cosas innecesarias, sus obras hablarán por él. Y ¿Cómo puedo hacer si no tengo la posibilidad de servir? Bueno, esa será mi próxima aventura.

Amigos si ustedes me siguen acompañando quiero que sepan que soy su eterno agradecido, yo soy lo que soy por ustedes y en especial por Dios. Gracias a los que votaron por mí, he oído los resultados, no está mal pudo haber sido mejor. Pero se necesita además del cariño, dinero, y ese factor yo no lo pondría en la política, yo lo emplearía en la Educación. Gracias de nuevo, hasta la próxima aventura, si Dios me da vida y salud.  Su eterno amigo y agradecido por todo.

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